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Revista Tu Vida Tu Estilo | México

Lala convierte un gesto cotidiano de la mesa mexicana en el eje de su nueva plataforma “Échale un poquito más”
Gastronomía

Lala convierte un gesto cotidiano de la mesa mexicana en el eje de su nueva plataforma “Échale un poquito más”

Sep 15, 2026

¿Cuándo termina realmente una receta? Para muchos mexicanos, no cuando sale de la cocina. El momento decisivo puede llegar unos minutos después, cuando el plato está servido y alguien agrega más crema, otro poco de queso, unas gotas de limón o una cucharada extra de salsa.

Ese gesto, aparentemente sencillo, forma parte de una manera particular de vivir la comida: compartir recetas y tradiciones, pero también modificarlas de acuerdo con los gustos, costumbres y secretos de cada hogar.

Sobre esta idea se construye “Échale un poquito más”, la nueva plataforma de comunicación de Quesos y Cremas Lala, que toma como punto de partida la diversidad de formas en que los mexicanos preparan y disfrutan los mismos platillos.

La campaña reconoce que en la gastronomía mexicana las recetas rara vez tienen una sola versión. Una preparación puede conservar el mismo nombre y los mismos ingredientes esenciales, pero cambiar considerablemente dependiendo de la región, la familia o incluso de la persona que la está comiendo.

“La cocina mexicana tiene algo extraordinario: nos conecta a través de recetas compartidas, pero al mismo tiempo nos da libertad para reinterpretarlas”, explicó Nadia Morales, gerente corporativa de Quesos y Cremas en Grupo Lala.

Una misma receta, distintas maneras de disfrutarla

La propuesta reúne el portafolio de Quesos y Cremas Lala alrededor de ese instante en que el consumidor decide darle un giro personal a su comida.

No se trata únicamente de agregar un ingrediente. Ese último toque puede convertirse en una costumbre familiar, una preferencia personal o incluso en una especie de ritual que acompaña determinados platillos.

Los sopes, las enchiladas y otras preparaciones tradicionales son parte de un universo gastronómico en el que cada persona puede decidir cuánto queso, crema, picante o limón quiere incorporar.

“Cada familia tiene secretos, costumbres y formas distintas de disfrutar los mismos platillos. Con ‘Échale un poquito más’ queremos celebrar precisamente esos pequeños gestos que transforman una receta conocida en algo profundamente personal”, añadió Morales.

De la cocina a la cultura popular

La campaña también incorpora música como parte de su narrativa. Una de sus protagonistas es “La Nave del Olvido”, canción reconocida por distintas generaciones y que será reinterpretada mediante diferentes versiones, arreglos y ritmos.

La elección no es casual. Para la marca, la capacidad de una canción para renovarse a través de distintas interpretaciones guarda un paralelismo con la gastronomía: una receta también puede adquirir nuevas formas cada vez que alguien decide prepararla o disfrutarla de manera diferente.

“Nos pareció muy relevante partir de una pieza musical que forma parte de la memoria colectiva de los mexicanos. No solo le da un ritmo a nuestros Quesos y Cremas, sino que nos deja jugar con diferentes versiones para compartir la versatilidad del portafolio”, comentó Morales.

Las historias detrás de cada plato

Además de sus contenidos de comunicación, “Échale un poquito más” contempla colaboraciones, experiencias y conversaciones culturales durante los próximos meses.

La intención es explorar las historias que existen detrás de los alimentos: las recetas familiares, las tradiciones que se mantienen con el paso del tiempo, los ingredientes que generan debates y las distintas formas de compartir alrededor de una mesa.

“Al final, no se trata solamente de queso o crema. Se trata de reconocer ese momento que todos hemos vivido frente a un plato: cuando sentimos que todavía podemos hacerlo mejor, más rico o nuestro”, afirmó Alejandra Castro, gerente de Quesos y Crema.

En ese último gesto antes de comer existe una parte de la cultura gastronómica mexicana. Porque una receta puede heredarse, pero también puede reinventarse. Puede tener una historia conocida y, al mismo tiempo, una versión distinta en cada hogar.

Y quizá ahí está uno de los rasgos que mantienen viva a la gastronomía mexicana: la posibilidad de tomar algo que ya conocemos y hacerlo nuevamente nuestro.

Porque en México siempre puede faltar algo. Y, muchas veces, la respuesta está en echarle un poquito más.