Pato Odor Block, el nuevo aliado para usar baños compartidos sin preocupaciones
Compartir el baño con la pareja, vivir con roomies o utilizar los sanitarios de la oficina son situaciones cotidianas que, en ocasiones, pueden generar momentos incómodos. Para hacer más llevadera esta experiencia, Pato presenta Odor Block, un nuevo producto diseñado para controlar los malos olores en el inodoro y sumar un gesto de consideración a la convivencia diaria.
Con la idea de convertirse en uno de esos básicos que vale la pena llevar siempre a la mano, esta propuesta busca atender una necesidad de la que poco se habla, pero que forma parte de la rutina de muchas personas: utilizar un baño compartido y dejarlo en condiciones agradables para quien lo utilice después.
Su practicidad lo convierte en una alternativa para distintos escenarios. En casa, puede ser un aliado para las parejas que comparten espacios y buscan mantener su privacidad; con roomies, representa un pequeño gesto de cortesía, mientras que en las oficinas ayuda a controlar los olores en sanitarios de uso frecuente.

Pato Odor Block está disponible en dos aromas, Eucalipto y Lavanda, y su aplicación es sencilla: basta con agitar el envase y rociar cinco veces sobre el agua del inodoro antes de utilizarlo. Al terminar, únicamente hay que descargar el sanitario.
Otro de sus atributos es su presentación de 55 mililitros, un formato compacto que permite guardarlo en la bolsa, mochila o cajón del escritorio, y tenerlo disponible tanto en casa como durante las actividades fuera de ella.
El lanzamiento retoma la conversación que la marca inició con Café Pato, una activación que abordó las dificultades que enfrentan las personas para encontrar un baño cuando están fuera de casa. Ahora, la firma amplía esa conexión con las situaciones cotidianas mediante un producto que busca hacer más cómoda una experiencia tan común como utilizar el sanitario.

Pato Odor Block llega al mercado mexicano con un precio de $79 pesos y puede encontrarse en tiendas Chedraui, Soriana y Walmart, en sus dos versiones aromáticas: Eucalipto y Lavanda.
Porque entre los pequeños detalles que hacen más agradable compartir espacios también está pensar en quien utilizará el baño después de nosotros.
