Nueva alternativa contra aneurismas cerebrales
Los aneurismas cerebrales suelen avanzar sin presentar síntomas y, cuando se rompen, pueden provocar una hemorragia grave con riesgo de muerte o secuelas neurológicas permanentes. Ante este panorama, especialistas destacan que la innovación médica está ampliando las opciones de tratamiento para los casos más complejos mediante procedimientos menos invasivos.
En México, se estima que entre el 2 y el 3% de la población adulta tiene un aneurisma intracraneal no roto. Aunque su incidencia es baja, cada año ocurren alrededor de 7 mil 800 rupturas aneurismáticas, por lo que el diagnóstico oportuno y el acceso a tratamientos especializados resultan fundamentales.
Durante una presentación en la Ciudad de México, Levbeth Medical dio a conocer WEB™ (Woven EndoBridge), una tecnología diseñada para tratar aneurismas intracraneales de cuello ancho localizados en bifurcaciones arteriales, una de las anatomías más complejas para los especialistas.
El doctor Víctor Hugo Escobar de la Garma, jefe de la Sección de Neurocirugía Vascular y Endovascular del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre” del ISSSTE, explicó que la evolución de las terapias endovasculares permite ofrecer alternativas más precisas para pacientes que antes tenían opciones limitadas. El dispositivo se coloca dentro del aneurisma para modificar el flujo sanguíneo y favorecer su exclusión de la circulación, preservando las arterias vecinas.

La tecnología cuenta con respaldo de estudios clínicos internacionales. El ensayo WEB-IT reportó una tasa de oclusión adecuada del 87.2% a cinco años de seguimiento, mientras que el estudio CLARYS documentó ausencia de resangrado en pacientes con aneurismas rotos tratados con este dispositivo.
Los especialistas coincidieron en que, pese a los avances, el principal desafío sigue siendo la detección temprana. Un dolor de cabeza súbito e intenso, acompañado de alteraciones visuales, pérdida de conciencia, convulsiones o dificultad para hablar, requiere atención médica inmediata.
Además, controlar factores de riesgo como la hipertensión, el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol, así como mantener vigilancia en personas con antecedentes familiares, puede contribuir a reducir el riesgo y mejorar el pronóstico. Los expertos señalan que la incorporación de tecnologías respaldadas por evidencia científica fortalece la atención de enfermedades cerebrovasculares complejas y amplía las alternativas terapéuticas disponibles para los pacientes en México.
