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Revista Tu Vida Tu Estilo | México

Menopausia sin miedo: la nueva conversación que todas las mujeres necesitamos
Salud y Bienestar

Menopausia sin miedo: la nueva conversación que todas las mujeres necesitamos

Oct 4, 2026

Quizá un día notas que dormir ya no es tan sencillo como antes. O que los bochornos aparecen de pronto, que tu energía fluctúa, que te cuesta concentrarte o que tu estado de ánimo parece tener vida propia. También puede cambiar la forma en que vives tu cuerpo, tu descanso, tu sexualidad e incluso tu relación con el bienestar.

La realidad es muy distinta.

En América Latina, la menopausia llega en promedio a los 48.6 años y puede representar más de un tercio de la vida de una mujer. Aun así, persisten enormes vacíos de información: 75 % de las mujeres en menopausia en la región todavía teme a la terapia hormonal, mientras que casi nueve de cada diez tienen poco o ningún conocimiento sobre esta alternativa.

La necesidad de cambiar esta conversación estuvo presente durante el Congreso Mundial de la Sociedad Internacional de Menopausia (IMS), realizado en Río de Janeiro, donde Abbott reunió a especialistas de México, Colombia, Chile, Perú, Brasil y Centroamérica para hablar sobre los retos que enfrentan las mujeres de la región y la importancia de tomar decisiones basadas en evidencia científica.

No todo son bochornos

Quizá uno de los mayores mitos alrededor de la menopausia es pensar que se trata únicamente de los famosos sofocos.

Pero el cuerpo puede contar una historia mucho más amplia.

Durante la transición menopáusica pueden aparecer más de 40 síntomas, desde sudores nocturnos y alteraciones del sueño hasta cambios en el estado de ánimo, dificultades de memoria y concentración, dolores articulares, molestias urinarias y modificaciones en la salud sexual.

Y hay algo particularmente importante: algunos de estos síntomas pueden permanecer durante años. Los sofocos y sudores nocturnos, por ejemplo, pueden prolongarse entre 10 y 12 años.

No es extraño entonces que una mujer se pregunte por qué está más cansada, por qué ya no duerme como antes o por qué le cuesta concentrarse en tareas que anteriormente realizaba con facilidad.

El problema es que muchas veces estos cambios se normalizan o se atribuyen simplemente a la edad.

Cuando la menopausia también llega al trabajo

La conversación tampoco debería quedarse frente al espejo o en el consultorio.

Los síntomas pueden afectar la vida profesional. Un estudio realizado en 12 países de América Latina, con más de 2,035 mujeres, encontró una asociación entre una mayor intensidad de los síntomas menopáusicos, un menor desempeño laboral y una menor calidad de vida relacionada con el trabajo.

Esto significa que hablar de menopausia también es hablar de productividad, bienestar, relaciones personales y calidad de vida.

Y, sobre todo, de mujeres que continúan plenamente activas durante esta etapa.

Terapia hormonal: ni miedo ni promesas

Durante años, pocas palabras generaron tanta incertidumbre como “terapia hormonal”.

Parte de ese temor está relacionado con la interpretación de los resultados del estudio Women’s Health Initiative (WHI), publicados en 2002. Desde entonces, la investigación científica ha evolucionado y hoy existe una visión más individualizada sobre los posibles beneficios y riesgos de estas alternativas.

La pregunta, por lo tanto, ya no debería ser simplemente si la terapia hormonal es “buena” o “mala”.

La pregunta correcta es: ¿puede ser una opción para mí?

La respuesta requiere una conversación personal con un profesional de la salud, quien debe considerar la edad, el momento de la transición menopáusica, los síntomas, los antecedentes médicos y las características particulares de cada mujer.

Porque si algo ha cambiado en la conversación actual es precisamente eso: no existe una respuesta universal para todas.

Los especialistas reunidos en el Congreso Mundial de la IMS hicieron énfasis en la necesidad de evitar tanto el miedo generalizado como la recomendación indiscriminada de estos tratamientos.

Cuidarse hoy pensando en los próximos años

La menopausia tampoco debería abordarse únicamente cuando los síntomas se vuelven difíciles de manejar.

La reducción de estrógenos asociada con esta etapa puede tener efectos importantes sobre la salud a largo plazo. Durante los primeros cinco a siete años después de la menopausia, las mujeres pueden perder hasta 20 % de su densidad ósea y experimentar un aumento del riesgo cardiovascular.

Por eso, llegar a la menopausia puede ser también una invitación a hacer una pausa y revisar la salud de manera integral: huesos, corazón, sueño, alimentación, actividad física, bienestar emocional y salud sexual forman parte de una misma conversación.

Menos silencio, más información

“Ampliar la conversación sobre la salud de las mujeres implica reconocer que este periodo requiere una mirada integral que considere tanto sus efectos en la calidad de vida como las necesidades individuales de cada paciente”, señaló el Dr. Álvaro Rojas, director médico regional de Abbott.

La cifra que quizá mejor resume el desafío es otra: 77 % de las mujeres con síntomas en América Latina no recibe una consulta efectiva.

Detrás de ese porcentaje hay mujeres que quizá llevan años pensando que sentirse agotadas, dormir mal, tener cambios de humor o experimentar dificultades de concentración es simplemente algo que deben aceptar.

Y no necesariamente es así.

La nueva conversación sobre menopausia propone algo mucho más sencillo y, al mismo tiempo, poderoso: preguntar, informarse y buscar atención.

Porque cumplir años no debería significar renunciar al bienestar. Y la menopausia tampoco tendría que ser el momento en que una mujer deja de reconocerse.

Quizá ha llegado el momento de hablar de ella de otra manera: no como el final de una etapa, sino como una transición que merece ciencia, acompañamiento y decisiones hechas a la medida de cada mujer.