
La Iglesia de Jesucristo fortalece la atención a niñas y niños migrantes en la CDMX junto a Save the Children
Ante el creciente flujo de personas en movilidad que llegan a la capital del país, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días realizó una importante donación para apoyar a la niñez migrante, en colaboración con la organización internacional Save the Children México.
México ocupa actualmente uno de los primeros diez lugares a nivel mundial en solicitudes de asilo, con más de 80 mil peticiones registradas ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR). Esta situación ha generado una presión significativa sobre los servicios humanitarios, en particular aquellos dirigidos a niñas, niños y adolescentes, quienes requieren atención urgente y especializada.
Como parte de su compromiso con las comunidades más vulnerables, la Iglesia apoyará el despliegue de Estaciones Móviles de Asistencia Humanitaria, diseñadas para ofrecer a la población migrante y refugiada acceso a alimentos, agua potable, kits de higiene, así como servicios de apoyo psicosocial e información en materia de protección.
Más de 2 mil beneficiarios directos
De acuerdo con Save the Children México, esta colaboración permitirá atender a más de 1,350 niñas, niños y adolescentes, además de 900 madres, padres o cuidadores. El proyecto también incluye la entrega de alimentos a albergues, con el objetivo de reforzar su capacidad operativa y de respuesta frente al creciente número de personas en tránsito o en espera de regularización migratoria.
Asimismo, se desarrollarán capacitaciones en metodologías de protección infantil y estrategias de empoderamiento comunitario, con el fin de garantizar una atención sostenible y con enfoque de derechos.

Una alianza con resultados comprobados
Esta iniciativa se suma a una serie de acciones conjuntas entre La Iglesia de Jesucristo y Save the Children México, alianza que ha logrado beneficiar a más de 16 mil personas en años recientes.
“Nuestro compromiso es trabajar hombro a hombro con organizaciones expertas para proteger a quienes más lo necesitan”, señaló un vocero de la Iglesia. “Sabemos que la niñez migrante enfrenta desafíos enormes, y es nuestra responsabilidad, como sociedad, garantizar su bienestar y seguridad”.
Con este apoyo, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días reafirma su vocación humanitaria y su disposición a contribuir a soluciones integrales que respondan a la realidad de miles de personas desplazadas o en búsqueda de protección internacional en México.