El bienestar de las mascotas empieza con el cuidado responsable
En México, perros y gatos ocupan cada vez un lugar más importante dentro de las familias. De acuerdo con el INEGI, 69.8% de los hogares del país cuenta con al menos una mascota, una cifra que refleja el estrecho vínculo que existe entre las personas y sus animales de compañía.
Pero compartir la vida con una mascota también implica una responsabilidad que va mucho más allá de llenar su plato. Mientras crece la convivencia con perros y gatos, el abandono y la situación de calle continúan siendo desafíos que requieren atención y participación de toda la sociedad. Se estima que 27.9 millones de animales viven en condición de calle, por lo que promover una cultura de cuidado, prevención y adopción responsable resulta cada vez más necesario.
El bienestar animal comienza desde la prevención. Una alimentación adecuada debe acompañarse de visitas periódicas al veterinario, vacunación, esterilización, actividad física y un entorno seguro, además de momentos de juego, convivencia y estimulación que contribuyan a su salud emocional. Estos hábitos no solo ayudan a prevenir enfermedades, también fortalecen el vínculo entre las mascotas y sus cuidadores.
La adopción es otro de los caminos para hacer frente al abandono. Darle un hogar a un perro o gato representa una segunda oportunidad, pero también supone asumir un compromiso de largo plazo. Antes de adoptar, es fundamental considerar el tiempo disponible, las necesidades específicas del animal y los recursos necesarios para ofrecerle una vida digna y saludable.
En este sentido, Laika participa mediante membresías y donaciones con organizaciones y fundaciones dedicadas al rescate y protección animal, contribuyendo a que perros y gatos en situación de calle puedan recibir atención y cuidados mientras encuentran un hogar responsable.
La propuesta pone sobre la mesa una idea cada vez más relevante: el bienestar de las mascotas es una responsabilidad compartida. Cuidar a quienes ya forman parte de una familia, prevenir enfermedades, adoptar de manera consciente y apoyar a quienes todavía esperan una segunda oportunidad son acciones que, desde distintos frentes, pueden contribuir a construir una sociedad más comprometida con la protección animal.
Porque tener una mascota no se trata únicamente de compañía: significa asumir un vínculo que requiere tiempo, atención, prevención y, sobre todo, responsabilidad.
