Cuando una infección parece otra: la importancia de detectar a tiempo el origen de una gastroenteritis
Una diarrea que aparece de manera repentina, fiebre, dolor abdominal, náuseas o vómito suelen asociarse con una infección gastrointestinal. Sin embargo, detrás de estos síntomas puede haber microorganismos muy diferentes, y distinguirlos no siempre es sencillo durante las primeras horas de atención médica.
Entre las bacterias que pueden provocar este tipo de infecciones se encuentra Salmonella, un microorganismo que puede transmitirse mediante alimentos o agua contaminados. Su presencia continúa representando un reto para la salud pública. Tan solo en México, durante 2025 se registraron 7,187 casos de fiebre tifoidea, enfermedad causada por Salmonella Typhi, según las cifras citadas de la Secretaría de Salud.
El reto para los médicos comienza precisamente con los síntomas. Una infección provocada por Salmonella puede compartir manifestaciones con enfermedades causadas por virus, parásitos y otras bacterias, por lo que identificar al responsable puede requerir estudios de laboratorio.
“Diarrea, fiebre, dolor abdominal, náuseas y vómitos son signos comunes a diferentes tipos de infección, lo que hace que determinar la causa sea un verdadero desafío, especialmente durante la primera atención médica”, explica Alessandra Zacarias, biomédica y responsable del área de QIAstat en QIAGEN.

Diagnóstico múltiple en una sola prueba
Frente a esta dificultad, el diagnóstico molecular ha desarrollado herramientas que buscan ampliar la cantidad de microorganismos que pueden analizarse simultáneamente.
Un ejemplo es QIAstat-Dx Gastrointestinal 2, tecnología de QIAGEN que permite investigar 23 patógenos gastrointestinales a partir de una sola muestra. El panel incluye bacterias como Salmonella spp. y diferentes tipos de Escherichia coli, además de virus como norovirus y rotavirus, así como parásitos intestinales.
De acuerdo con QIAGEN, los resultados pueden estar disponibles en aproximadamente una hora. El sistema automatizado requiere además poca manipulación durante el proceso, lo que puede facilitar el trabajo del personal de laboratorio.
La ventaja de analizar distintos microorganismos al mismo tiempo es que permite ampliar la búsqueda desde el primer estudio cuando todavía no está claro cuál es el origen de los síntomas. Para el paciente, esto puede significar obtener información en menos tiempo; para el equipo médico, contar con mayores elementos para orientar el manejo.
Una herramienta para decisiones más precisas
Determinar qué microorganismo está provocando una infección no es un detalle menor. El tratamiento puede variar dependiendo de si se trata de una bacteria, un virus o un parásito.
“Contar con una tecnología capaz de investigar diferentes agentes y entregar resultados en poco tiempo puede cambiar la forma en que se aborda el caso”, señala Zacarias. La especialista agrega que esta información puede respaldar decisiones clínicas más específicas y contribuir a evitar el uso innecesario de antibióticos.
El procedimiento parte de una muestra de heces recolectada en condiciones adecuadas. Posteriormente, el equipo automatizado analiza de manera simultánea los diferentes objetivos y muestra los resultados, lo que puede reducir la necesidad de realizar pruebas independientes para cada sospecha.

La prevención empieza en la cocina
Aunque el diagnóstico oportuno puede ayudar a orientar la atención, prevenir las infecciones gastrointestinales continúa siendo fundamental.
En el caso de Salmonella, la contaminación puede producirse en diferentes puntos de la cadena alimentaria. Por ello, algunas medidas básicas siguen siendo esenciales: lavarse las manos antes de preparar alimentos y después de ir al baño, mantener limpias las superficies y utensilios, refrigerar correctamente los productos, evitar la contaminación cruzada y cocinar completamente carnes y huevos.
La combinación de buenos hábitos de higiene y herramientas diagnósticas capaces de identificar múltiples patógenos puede contribuir a enfrentar de manera más eficiente las infecciones gastrointestinales.
Porque cuando varios padecimientos comparten los mismos síntomas, saber qué está causando la infección puede ser tan importante como actuar rápidamente.
