Alertan sobre riesgos de la desinformación en infertilidad: “curas milagro” pueden reducir posibilidades de embarazo
La creciente circulación de información falsa y la promoción de supuestas “curas milagro” en redes sociales están provocando que personas y parejas retrasen la atención médica especializada en casos de infertilidad, lo que puede disminuir significativamente las probabilidades de lograr un embarazo.
Especialistas en reproducción humana advierten que el tiempo es un factor determinante. “Cuando una pareja tiene un año de relaciones sexuales sin protección y no logra un embarazo, médicamente ya se considera infertilidad. En ese momento es fundamental acudir con un especialista en fertilidad”, explicó la doctora María de Lourdes Flores Islas, directora médica de Red Crea Fertilidad.
¿Qué es la infertilidad y cuándo buscar ayuda?
La infertilidad se diagnostica cuando no se consigue embarazo después de 12 meses de relaciones sexuales sin métodos anticonceptivos. En mujeres mayores de 35 años, el plazo recomendado para acudir a evaluación médica se reduce a seis meses, debido a la disminución natural de la reserva ovárica.
Las causas pueden ser femeninas —como alteraciones hormonales, endometriosis u obstrucción de trompas—, masculinas —como baja calidad o cantidad espermática— o de origen combinado y multifactorial.
“La infertilidad no es exclusiva de la mujer. Es indispensable estudiar a ambos miembros de la pareja para obtener un diagnóstico preciso y diseñar un tratamiento personalizado, basado en evidencia científica”, subrayó la especialista, integrante de la Sociedad Europea de la Reproducción Humana y Embriología.
Los expertos recomiendan acudir a una clínica de reproducción asistida cuando ha pasado un año sin lograr embarazo (o seis meses en mayores de 35 años), existen antecedentes de endometriosis, irregularidades menstruales, alteraciones hormonales, problemas espermáticos conocidos o cuando se busca preservar la fertilidad por razones médicas o personales.
El peligro de las “curas milagro”
En internet abundan suplementos, terapias alternativas y procedimientos no regulados que prometen embarazos rápidos sin sustento científico. De acuerdo con especialistas, estas prácticas pueden retrasar el diagnóstico médico oportuno, reducir la ventana reproductiva —especialmente en mujeres con edad materna avanzada—, generar falsas expectativas y provocar desgaste emocional y económico.
“Cada mes cuenta. Apostar por tratamientos sin sustento científico puede disminuir las probabilidades reales de embarazo”, advirtió la doctora Flores.
Opciones médicas y acompañamiento integral
Los tratamientos de reproducción asistida incluyen estudios hormonales y evaluación integral, monitoreo ovulatorio, inseminación intrauterina y fertilización in vitro (FIV), entre otros procedimientos que requieren seguimiento médico continuo y ajustes personalizados según cada caso.
Además del abordaje clínico, el acompañamiento emocional juega un papel clave. La ansiedad, la frustración y el estrés pueden influir en la experiencia del paciente, por lo que integrar apoyo psicológico favorece la adherencia al tratamiento y el bienestar integral.
Actualmente, la medicina reproductiva ofrece alternativas seguras y éticas para parejas heterosexuales con diagnóstico de infertilidad, parejas del mismo sexo, mujeres que deciden maternar sin pareja y pacientes que requieren preservar su fertilidad antes de someterse a tratamientos médicos.
“El deseo de formar una familia es legítimo. La diferencia está en hacerlo con información confiable, diagnóstico oportuno y acompañamiento profesional”, concluyó la directora médica de Red Crea Fertilidad.
