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Revista Tu Vida Tu Estilo | México

Día de Muertos: cómo recordar a las mascotas que dejaron huella en nuestro corazón
Mascotas

Día de Muertos: cómo recordar a las mascotas que dejaron huella en nuestro corazón

Oct 26, 2026

En muchos hogares mexicanos, las ofrendas de Día de Muertos guardan historias que van más allá de las fotografías familiares. Entre las veladoras, el papel picado y las flores de cempasúchil, cada vez es más común encontrar un collar, un juguete favorito o la imagen de ese perro o gato que dejó una huella imborrable en la familia.

Recordarlos durante estas fechas es una forma de celebrar los años compartidos, las rutinas que llenaban de alegría la casa y esos pequeños momentos que, con el tiempo, se convierten en los recuerdos más entrañables. Para quienes han perdido a un animal de compañía, preparar una ofrenda puede convertirse en un ritual personal para honrar su historia y mantener vivo el vínculo emocional.

En México, esta relación también encuentra una conexión simbólica con las creencias prehispánicas. Dentro de las tradiciones asociadas al Mictlán, el perro aparece como una figura que acompaña a las personas fallecidas en su recorrido por el inframundo y las ayuda a cruzar un río. Esta imagen ha contribuido a relacionar a estos animales con el tránsito entre la vida y la muerte.

A esta herencia cultural se suma una creencia popular contemporánea que ha ganado presencia en las celebraciones mexicanas: el 27 de octubre es considerado por algunas personas el día en que regresan las almas de las mascotas. Aunque esta fecha no forma parte de una tradición prehispánica documentada de manera uniforme, muchas familias la han adoptado para dedicarles un espacio especial en sus altares.

La ofrenda puede ser tan sencilla o elaborada como cada familia lo desee. Una fotografía, su plato favorito, una pelota desgastada por tantas horas de juego o ese collar que lo acompañó durante años pueden convertirse en los protagonistas del altar. También se suelen colocar agua y premios, junto con las flores de cempasúchil, tradicionalmente asociadas con el camino que guía a las almas durante estas celebraciones.

“Una ofrenda para una mascota habla de la historia que una familia construyó con ella. Un collar, su juguete o una fotografía pueden parecer objetos sencillos, pero para quienes compartieron años a su lado tienen un significado muy particular. Son una manera de recordar y agradecer lo vivido”, señala Adrián Rodríguez-Granada Madrid, socio y director general de Pets in the Sky, empresa con más de diez años de experiencia en servicios funerarios para mascotas en la Ciudad de México.

Más allá de los elementos tradicionales, existen otras maneras de encontrar consuelo y mantener presente a un compañero que ya no está. Una de ellas es el Puente del Arcoíris, una imagen simbólica contemporánea que representa un lugar donde las mascotas esperan hasta reencontrarse con las personas con quienes compartieron un vínculo especial. Aunque no pertenece a las creencias mesoamericanas originales, ha encontrado un lugar significativo en la manera en que algunas familias viven su duelo.

Desde esta perspectiva, el Día de Muertos se convierte en una oportunidad para reconocer que los animales de compañía forman parte de la historia familiar. Su presencia transforma las rutinas, crea complicidades y deja recuerdos que permanecen incluso después de la despedida.

En Pets in the Sky, esta celebración también se expresa a través de una ofrenda dedicada a los animales que acompañaron a sus familias durante su vida, como una forma de reconocer el lugar que ocuparon en ellas.

“Cada familia puede encontrar una forma distinta de mantenerlo presente, ya sea gato, perro, tortuga, conejo, hámster, ardilla, etc. No existe una sola manera de rendirle homenaje; lo importante es que tenga sentido para quienes compartieron su vida con ella. Este día nos permite incorporar esos recuerdos a una celebración profundamente nuestra”, agrega Rodríguez-Granada Madrid.

Al final, recordar a una mascota durante el Día de Muertos no requiere grandes ceremonias. A veces basta con encender una veladora, colocar una fotografía y dedicar unos minutos a evocar todo lo que hizo especial su paso por nuestras vidas. Porque, en una tradición que celebra la memoria y el reencuentro, también hay espacio para esos compañeros de cuatro patas —y de otras formas— que nos enseñaron a querer sin condiciones.