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Ya no es solo un fraude: la CDMX convierte el phishing en delito y endurece las penas contra el engaño digital
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Ya no es solo un fraude: la CDMX convierte el phishing en delito y endurece las penas contra el engaño digital

Jul 30, 2026

La Ciudad de México incorporó al Código Penal el delito de “engaño digital”, con el objetivo de combatir los fraudes cometidos mediante páginas falsas, mensajes engañosos y aplicaciones que imitan a instituciones financieras o autoridades fiscales.

Ciudad de México. Recibir un mensaje que aparentemente envía tu banco para alertarte de un cargo no reconocido o un correo del Servicio de Administración Tributaria (SAT) sobre un supuesto adeudo fiscal podría ser el inicio de un fraude. Este tipo de prácticas, conocidas como phishing o engaño digital, ya cuentan con una sanción específica en la Ciudad de México.

El pasado 22 de julio fue publicada en la Gaceta Oficial la reforma que adiciona el artículo 231 Bis al Código Penal para el Distrito Federal, mediante el cual se castiga a quienes utilicen herramientas digitales para engañar a las personas y obtener datos personales, financieros o credenciales de acceso.

¿Qué castiga la nueva ley?

La reforma sanciona conductas como:

  • Crear páginas web que imiten a bancos, empresas o instituciones públicas.
  • Utilizar dominios o aplicaciones falsas para hacerse pasar por organizaciones legítimas.
  • Enviar mensajes, correos electrónicos o enlaces fraudulentos para obtener información confidencial.
  • Robar contraseñas, NIP, códigos de verificación o datos bancarios mediante engaño.

Quienes sean encontrados responsables enfrentarán penas de tres a seis años de prisión, además de multas de entre 200 y 600 Unidades de Medida y Actualización (UMA).

La sanción podrá incrementarse hasta en una mitad cuando las víctimas sean personas adultas mayores, menores de edad o personas con discapacidad.

Una respuesta a los fraudes digitales

Para Noé Amaro, abogado especializado en prevención de riesgos fiscales y financieros, la reforma responde a una realidad que ha cambiado la forma en que operan los delincuentes.

“Hoy el fraude ya no ocurre únicamente mediante llamadas telefónicas o documentos falsificados; también se comete a través de sitios web clonados, aplicaciones y mensajes diseñados para generar confianza y obtener información sensible de las víctimas”, explicó.

Añadió que la incorporación del artículo 231 Bis permitirá que estas conductas sean investigadas bajo un tipo penal específico, facilitando tanto la actuación de las autoridades como la presentación de denuncias por parte de las víctimas.

Los fraudes más comunes

Entre las modalidades más frecuentes se encuentran los mensajes que aparentan ser enviados por instituciones bancarias para alertar sobre movimientos sospechosos en una cuenta y redirigen al usuario a un sitio falso donde introduce sus claves de acceso.

También son comunes los correos o llamadas que suplantan al SAT para informar sobre supuestos adeudos fiscales o devoluciones de impuestos, con el objetivo de obtener contraseñas o solicitar pagos inmediatos.

¿Cómo evitar caer en un fraude?

Especialistas recomiendan:

  • No compartir contraseñas, NIP o códigos de verificación por teléfono, correo o mensajes.
  • Revisar cuidadosamente la dirección electrónica antes de ingresar datos personales.
  • Desconfiar de mensajes que generen presión o urgencia para actuar.
  • Confirmar cualquier aviso directamente con el banco o el SAT mediante sus canales oficiales.
  • Presentar una denuncia de inmediato en caso de ser víctima de un fraude.

Con esta reforma, la Ciudad de México busca fortalecer el combate a los delitos cibernéticos y adaptar la legislación a una realidad en la que los fraudes digitales representan una de las principales amenazas para los usuarios de servicios financieros y plataformas gubernamentales.