
México reporta casi 4 mil casos de dengue en lo que va del año; expertos llaman a reforzar medidas de prevención
Mientras el mundo enfrenta una de las mayores expansiones del dengue en las últimas décadas, México no es la excepción. De acuerdo con datos oficiales, hasta la semana epidemiológica 22 de este año se han registrado 3,857 casos acumulados de dengue en el país, con cinco estados concentrando la mayoría de los contagios: Jalisco, Veracruz, Michoacán, Guerrero y Tamaulipas.
La enfermedad, transmitida por el mosquito Aedes aegypti, representa un reto creciente para la salud pública global. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), más de 2.9 millones de casos sospechosos se han reportado en la región de las Américas durante 2025, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó el nivel de alerta a grado tres –el más alto disponible– ante el aumento sostenido y la expansión geográfica del virus.
Una enfermedad que no discrimina edad
“El dengue puede afectar por igual a lactantes, niños y adultos. Es una enfermedad que puede cursar de forma leve o, en los casos más graves, derivar en complicaciones que incluso pueden poner en riesgo la vida del paciente”, explicó la Dra. Cynthia Vega, Directora de Relaciones Médicas de PiSA Farmacéutica.
Entre los síntomas más comunes se encuentran fiebre alta, dolor muscular y de articulaciones, sarpullido y dolor detrás de los ojos. En algunos casos, la enfermedad puede derivar en dengue grave o dengue hemorrágico, provocando sangrados internos, dificultad respiratoria o daño en órganos vitales.
Diagnóstico clínico y entorno epidemiológico
Una característica del dengue es que su diagnóstico es clínico, lo que significa que no siempre se requiere un análisis de laboratorio para detectarlo. Según la Dra. Vega, “un examen físico adecuado, acompañado de un buen interrogatorio y conocimiento del contexto epidemiológico local, permite establecer un diagnóstico oportuno para su manejo clínico”.
La prevención, única defensa eficaz
Hoy por hoy, no existe un tratamiento antiviral específico contra el dengue, por lo que la mejor defensa es la prevención. En ese sentido, las autoridades y especialistas reiteran el llamado a la población a tomar medidas básicas pero efectivas:
- Colocar mallas en puertas y ventanas
- Eliminar o tapar recipientes que acumulen agua, como tinacos, cubetas o macetas
- Usar ropa de manga larga y aplicar repelente contra insectos
- Mantener limpios patios y jardines
Estas acciones simples pueden frenar la reproducción del mosquito transmisor, que necesita agua estancada para colocar sus huevos.
Un problema vinculado al clima y la urbanización
El cambio climático también ha jugado un papel importante en la proliferación del dengue. Las lluvias intensas, el aumento de la humedad y las olas de calor han creado condiciones ideales para el desarrollo del mosquito. A ello se suman problemas estructurales como la urbanización desordenada, la falta de drenaje adecuado y condiciones precarias de higiene, que amplifican el riesgo de brotes.
La Dra. Vega enfatizó que el combate al dengue no puede recaer solo en el personal de salud, sino que requiere la participación de familias, comunidades y autoridades locales. “La prevención y el control del dengue solo son posibles mediante la acción coordinada de todos los sectores. Es momento de asumirlo como un esfuerzo compartido”.
Con más del 40% de la población mexicana expuesta al riesgo de contraer dengue, el llamado es claro: actuar antes de que el zumbido del mosquito se convierta en una emergencia en casa.